OMPRESS-MADRID (9-02-26) Con este sugerente título tendrá lugar en Madrid, los días 4 y 5 de marzo, el tradicional encuentro organizado por las Obras Misionales Pontificias y la Comisión Episcopal de Misiones que, cada año, reúne a los colaboradores e impulsores de la animación misionera en España. Con “La misión es mi tema”, se quiere resaltar la vocación de quienes, como trabajo o de forma voluntaria, se implican en el apoyo a las Obras Misionales Pontificias, en la animación de diócesis, parroquias y comunidades y en que la conciencia misionera esté siempre presente en todos los bautizados.
El encuentro está estructurado en tres grandes secciones. La primera sección ocupará la mañana del miércoles, con la inauguración y la presentación del mismo a cargo de Mons. Joseba Segura, obispo de Bilbao y presidente de la Comisión Episcopal Misiones, y del director nacional de las Obras Misionales Pontificias, el padre José María Calderón. A esta presentación seguirá la conferencia inaugural “La vocación a la Misión es de todos”, de la hermana Roberta Tremarelli, AMSS. Secretaria general de la Obra Pontificia de la Infancia Misionera del 2017 al 2024. Tras la conferencia se verá el documental “Sagarmínaga, el hombre del Domund”, recordando al primer director nacional de las Obras Misionales Pontificias en España, precisamente en el año en que se celebra el centenario de la creación del Domund, la Jornada de la Propagación de la Fe.
La segunda sección, a la que se dedicará la tarde, será la dedicada a tres talleres. El primero, tiene como título la “Cooperación espiritual”, la hermana Prado Fernández Martín, Misionera Comboniana. El segundo “Cómo presentar la vocación misionera a los jóvenes”, Carlos Bobillo, de la Asociación Komera. El tercero, a cargo de Manuel Górriz Martínez, Delegado de Misiones de Barcelona, tiene por título “Trabajar para las misiones”. La jornada concluirá con la Eucaristía.
La mañana del jueves 5 de marzo, comenzará con testimonios misioneros. Serán tres los misioneros que aportarán sus vivencias en la misión, el padre José María Rodríguez Redondo, del Instituto Español de Misiones Extranjeras; la hermana Xiaoli Zhao, Misionera de Cristo Jesús; y la misionera laica de Ignis Mundi, Rosa Lobo. A mitad de mañana, los participantes se trasladarán a la nueva sede de la dirección nacional, en la calle Moscatelar, donde se abordará la información práctica útil para las delegaciones y algunos otros temas generales.
11 feb 2026
4 feb 2026
CONVIVENCIA Y FESTIVAL DE LA INFANCIA MISIONERA Y VOCACIONAL 2026
Desde Delegaciones de Misiones y Pastoral Vocacional, organizamos, un año más, el encuentro misionero y vocacional de la infancia a nivel diocesano.
El lema de este año será: "Tu vida, una misión"; y, en torno a este lema, girarán las actividades de la jornada con aire lúdico-festivo, orante y formativo.
Día: Sábado 7 de marzo.
Lugares: Seminario y Teatro Diocesano de Astorga.
Destinatarios: niños y niñas entre 8 y 12 años y sus acompañantes sean hermanos mayores o papás, abuelos.,.
Llevar: Comida propia, ropa cómoda, autorización firmada y muchas ganas de divertirse.
Fecha límite de inscripción: Jueves 5 de marzo (imprescindible para toda la logística).
PLAN DEL DÍA:
10:00 h Llegada y acogida en el Seminario de Astorga.
11:00 h Oración.
12:00 h Gymkana.
14:00 h Comida y juego libre.
15:30 h Festival Diocesano de la Infancia Misionera y Vocacional.
17:30 h Fin del Encuentro.
Los niños y niñas deberán ir acompañados de sus catequistas, monitores, sacerdotes, padres o responsables adultos y entregar en la entrada la Autorización de Menores debidamente firmada (imprescindible).
La participación será gratuita, pero, desde la Delegación de Misiones se recuerda que, como cada año, se podrá realizar un donativo voluntario, destinado a proyectos de la Infancia Misionera y que cada niño inscrito en la entrada recibirá un obsequio de recuerdo.
En la tarde, se celebrará el “Festival de la Infancia Misionera y Vocacional” en el Teatro Diocesano.
Para este momento, os invitamos a que los grupos participen con una versión propia de una canción conocida con contenido evangélico, misionero o vocacional adaptado... o, a ser creativos, y presentar una canción con música y letra original, una corta representación, un baile… todos podemos aportar algo, aunque sea de manera individual.
De cara a programar todo el festival de manera ordenada, los responsables de los grupos, debéis poneros en contacto con D. Luis Fdez Olivares ya que será él quien coordine, junto a un equipo de la Delegación de Pastoral Juvenil y Vocacional, la organización del festival.
Los grupos que vayan a actuar, deben comunicárselo antes del 5 de marzo indicando nombre del grupo, tipo de actuación y lo que necesitarán para poderlo tener preparado en el Teatro.
Los grupos que no comuniquen su actuación, sintiéndolo mucho, no podrán actuar, puesto que es muy difícil organizar un festival improvisado.
Esperamos que como viene ocurriendo en los últimos 22 años asistan el mayor número de niños posible, por lo que animamos a padres, maestros, sacerdotes y catequistas a que inviten y acompañen a los niños. Ellos lo pasarán muy bien pero los adultos también, será un recuerdo que perdurará en sus memorias.
Ese día se dará a conocer también a los finalistas del concurso diocesano de dibujo de la Infancia Misionera.
21 oct 2025
La misión en Ucrania continúa....
Lo repetimos hasta la saciedad, Evangelio y Caridad van de la mano, allí siguen en medio de la guerra, las religiosas de Santo Domingo, Antonia, María Jesús, María y Conchita dando con su presencia y ayuda testimonio de Cristo, de amor en tiempos difíciles, no se van, presentes siempre... . Han reanudado las clases, ayudan a mayores y a niños, su huerta abastece a muchos, hay leche para el bebé de seis meses en brazos de su madre que tiene otros cinco hijos, comida para los ancianos... se reúnen con su obispo, y también con el Cónsul español y el secretario de cultura... nos han enviado noticias...
"Un año más, con la ayuda de Dios queremos irradiar su presencia en medio de este pueblo que se cansa en esta guerra que se alarga, que va haciendo la vida más lenta por los ataques renovados que minan un poco su resistencia. Dios nos sale al encuentro con su Palabra en Isaías, 7,4-9 para sostenernos, animarnos y ayudarnos a encontrar el sentido: «¡Alerta, pero ten calma! No temas, ni desmaye tu corazón. Si no os afirmáis en Mí, no seréis firmes”, y en Filipenses, 4,4-5, Estad siempre alegres, que vuestra bondad la conozca todo el mundo. Esto trabajamos este año con los niños.
Ahora en medio, de canciones, ya vamos preparando teatros para la Navidad.
Alegrías y penas
Vemos el auge de la fabricación y del comercio de armas. ¡Cuánta gente sufre! En la provincia, de Chernihiv el edificio de la Fundación que, por nuestro medio ayuda a personas mayores, se quemó totalmente por un dron. Pero no tiran la toalla, y siguen su actividad y ayuda, con los más mayores y los más pequeños, pidiendo colaboración entre los vecinos. En todo esto es difícil que no haya víctimas, entra las que se cuentan niños…
Y nosotras en nuestro barrio, antiguo proveedor con sus pequeñas huertas de la verdura de los mercados, sin nada que destacar, estamos pudiendo continuar nuestra misión y acoger a los niños aún en medio de dificultades. Algunas noches, con los sueños partidos por los bombardeos, algunos cortes de agua o de Internet, de los que somos informadas, pero poco más. La protección de Dios es palpable y la organización en paliar la destrucción, es una fuente de paz. El hacer lo que puedes deja un poso de alegría serena, pues siempre el día y la noche van de la mano.
Una alegría desbordante la recibimos en el verano: la vuelta del cautiverio del padre de una de las maestras, prisionero de guerra desde marzo del 2023, en un intercambio de prisioneros. Se acabaron sus torturas y en la vuelta a la familia, sus pequeñas nietas, lo siguen como pequeños soles, y sus sonrisas, el milagro de su recuperación, nos dice su hija.
Un grupo de niños han pasado mes y medio en acogida en España. En el que han predominado las alegrías, el gusto del sol, y con esa chispa simpática de los niños al hablar de su aprendizaje del español, destacan las 3 palabras clave y más bonitas del verano: chuches, parque, piscina.
A primeros de octubre tuvimos una misa por los soldados hispanoamericanos muertos en la guerra, en la que se ofrecieron las banderas de Ucrania, y de Colombia con firmas del Batallón al que pertenecían los defensores caídos.
Estamos con contacto frecuente con el Obispado y el Consulado y continuamos acompañando de la mano de Jesús, con alegría en el corazón, y sostenidas por vuestras oraciones. Gracias.
Antonia, María Jesús, María y Conchita
Ahora en medio, de canciones, ya vamos preparando teatros para la Navidad.
Alegrías y penas
Vemos el auge de la fabricación y del comercio de armas. ¡Cuánta gente sufre! En la provincia, de Chernihiv el edificio de la Fundación que, por nuestro medio ayuda a personas mayores, se quemó totalmente por un dron. Pero no tiran la toalla, y siguen su actividad y ayuda, con los más mayores y los más pequeños, pidiendo colaboración entre los vecinos. En todo esto es difícil que no haya víctimas, entra las que se cuentan niños…
Y nosotras en nuestro barrio, antiguo proveedor con sus pequeñas huertas de la verdura de los mercados, sin nada que destacar, estamos pudiendo continuar nuestra misión y acoger a los niños aún en medio de dificultades. Algunas noches, con los sueños partidos por los bombardeos, algunos cortes de agua o de Internet, de los que somos informadas, pero poco más. La protección de Dios es palpable y la organización en paliar la destrucción, es una fuente de paz. El hacer lo que puedes deja un poso de alegría serena, pues siempre el día y la noche van de la mano.
Una alegría desbordante la recibimos en el verano: la vuelta del cautiverio del padre de una de las maestras, prisionero de guerra desde marzo del 2023, en un intercambio de prisioneros. Se acabaron sus torturas y en la vuelta a la familia, sus pequeñas nietas, lo siguen como pequeños soles, y sus sonrisas, el milagro de su recuperación, nos dice su hija.
Un grupo de niños han pasado mes y medio en acogida en España. En el que han predominado las alegrías, el gusto del sol, y con esa chispa simpática de los niños al hablar de su aprendizaje del español, destacan las 3 palabras clave y más bonitas del verano: chuches, parque, piscina.
A primeros de octubre tuvimos una misa por los soldados hispanoamericanos muertos en la guerra, en la que se ofrecieron las banderas de Ucrania, y de Colombia con firmas del Batallón al que pertenecían los defensores caídos.
Estamos con contacto frecuente con el Obispado y el Consulado y continuamos acompañando de la mano de Jesús, con alegría en el corazón, y sostenidas por vuestras oraciones. Gracias.
Antonia, María Jesús, María y Conchita
16 oct 2025
PREGÓN DEL DOMUND: JUAN MANUEL COTELO
“¿Por qué ser misionero?” Se preguntaba Juan Manuel Cotelo al inicio de su pregón del Domund. “¿Qué necesidad tenemos de meternos en líos?”. Haciendo de ‘abogado del diablo’ el cineasta ha explicado que “tal vez no es necesario complicarse la vida ni complicársela a los demás. Vive tu vida y deja vivir a los demás”. Según ha desgranado, esta tentación, disfraza de respeto, es en realidad indiferencia.
Cotelo describió dos razones por las que ser misionero. La primera de todo es por amor. “Dios mismo no nos ha respetado, sino que nos ha amado tanto que ha enviado a su Hijo para salvarnos. ¿Qué necesidad había?”, se preguntaba. “El amor no soporta la distancia ni la indiferencia, el amor siempre da un paso; el amor es darse”. Según ha subrayado, cuando uno descubre que ha sido tan amado, no puede quedarse quieto.
La segunda razón por la que todos somos llamados a ser misioneros es porque Jesús lo pide explícitamente en el Evangelio. Lo hace de múltiples maneras, y Juan Manuel Cotelo ha querido destacar la imagen de la sal, que si se queda en el salero, no sirve para nada. “Es el diagnóstico de lo que nos pasa a nosotros cuando no somos misioneros”.
El pregonero del Domund ha querido ir más allá, y ha dado una tercera razón, de sentido común. “¿Cómo no anunciar buenas noticias en un mundo tan castigado por malas noticias? ¡No es justo callar la verdad frente a la mentira!”. De esta forma, Juan Manuel Cotelo ha animado a todos los cristianos a anunciar a todos que no somos fruto del azar, que somos amados, que hay esperanza… “Esta noticia es tan maravillosa que cómo no anunciarla”.
¿Por dónde empezar?” Se preguntaba. “Por la periferia. Yo no lo entiendo, pero es el estilo de Jesus”. Por ello, ha animado a todos a pensar a quien llevar el Evangelio, cada uno en su entorno. “De esta forma, la cifra de misioneros será similar a la cifra de bautizados”.
Juan Manuel Cotelo ha hecho un reconocimiento a tantos misioneros “que han salido de su zona de confort, por el amor a Dios y al prójimo sin claisificaciones”, y ha reivindicado tantos misioneros anónimos, “personas que van sin careta mostrando el rostro de Cristo”.
Personas como una mujer que, en un momento difícil de su vida, le habló al él mismo del amor de Dios, con rechazo por su parte. “En un momento dado me dijo: a ti la Virgen María te va a dar un revolcón, y serás un hombre nuevo”. Según ha testimoniado, diez años después se reencontró con esa mujer en el estreno de una película suya sobre la Virgen Maria -“Tierra de Maris”-, y ella le confesó haber rezado el rosario por él todos los días.
Juan Manuel Cotelo ha terminado el pregón animando a rezar ante Nuestra Señora de los Desamparados, patrona de Valencia, por todos los misioneros, para que no se sientan solos. Y ha animado a “no dejarles solos, con la oración y el donativo”, y a preguntarse cada uno si Dios le llama a ser a misionero. “Nadie tiene vocación de espectador, todos tenemos la llamada de ir al mundo entero”, ha concluido.
Pobres en medios, ricas en fe
El arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavente, ha cerrado el acto con unas palabras de agradecimiento a los misioneros, a los que profesa gran cariño y admiración, por la entrega de la vida como el grano de trigo del Evangelio. Y ha animado a colaborar con el Domund, y a aprender de las Iglesias jóvenes “que en su pobreza, son tremendamente ricas en su vida de fe”.
Unos premios misioneros
Continuando con la celebración del Domund, el viernes se entregarán en Madrid los Premios Misioneros, con los que Obras Misionales Pontificias reconoce y agradece el trabajo inmenso de todos los misioneros, miles de hombres y mujeres han entregado su vida por Cristo y hacen posible que el amor de Dios se haga una realidad palpable en todos los lugares del mundo. La ceremonia de entrega tendrá lugar en el auditorio del Banco Sabadell en Madrid (c/ Serrano, 71) a las 09:30.
El Premio "Beata Pauline Jaricot" reconoce a misioneros que hayan destacado especialmente en la misión. Este año este galardón lo recibe la Hna. Julia Aguiar, Franciscana Misionera del Divino Pastor que lleva casi 50 años en Benín.
Por otra parte, el Premio "Beato Paolo Manna" distingue a personas o instituciones que estén dando a conocer la labor de los misioneros desde España. Este año recae en el sacerdote burgalés D. Eloy Bueno de la Fuente, Catedrático de la Facultad de Teología de Burgos, referente académico en el campo de la misionología.
El domingo 19 se celebrará en todo el mundo la Jornada Mundial de las Misiones, conocido en España como Domund. En ese día la Iglesia católica hace un llamamiento a rezar por la tarea evangelizadora de la Iglesia en todos los rincones del mundo y a colaborar con ella. Gracias a lo que Obras Misionales Pontificias recauda en todo el mundo, se puede ayudar que la Iglesia siga adelante con su misión en 1.131 territorios de misión, en nombre del Papa. De hecho, el mismo Leon XIV ha publicado un vídeo en el que anima a todas las parroquias a colaborar con el Domund, y da fe en base a su propia experiencia como misionero de lo importantes que son estas ayudas para las comunidades en Perú y en todo el mundo. El Papa agradece de antemano la colaboración. “Gracias por todo lo que harán para ayudarme a apoyar a los misioneros en todas partes”
Cotelo describió dos razones por las que ser misionero. La primera de todo es por amor. “Dios mismo no nos ha respetado, sino que nos ha amado tanto que ha enviado a su Hijo para salvarnos. ¿Qué necesidad había?”, se preguntaba. “El amor no soporta la distancia ni la indiferencia, el amor siempre da un paso; el amor es darse”. Según ha subrayado, cuando uno descubre que ha sido tan amado, no puede quedarse quieto.
La segunda razón por la que todos somos llamados a ser misioneros es porque Jesús lo pide explícitamente en el Evangelio. Lo hace de múltiples maneras, y Juan Manuel Cotelo ha querido destacar la imagen de la sal, que si se queda en el salero, no sirve para nada. “Es el diagnóstico de lo que nos pasa a nosotros cuando no somos misioneros”.
El pregonero del Domund ha querido ir más allá, y ha dado una tercera razón, de sentido común. “¿Cómo no anunciar buenas noticias en un mundo tan castigado por malas noticias? ¡No es justo callar la verdad frente a la mentira!”. De esta forma, Juan Manuel Cotelo ha animado a todos los cristianos a anunciar a todos que no somos fruto del azar, que somos amados, que hay esperanza… “Esta noticia es tan maravillosa que cómo no anunciarla”.
¿Por dónde empezar?” Se preguntaba. “Por la periferia. Yo no lo entiendo, pero es el estilo de Jesus”. Por ello, ha animado a todos a pensar a quien llevar el Evangelio, cada uno en su entorno. “De esta forma, la cifra de misioneros será similar a la cifra de bautizados”.
Juan Manuel Cotelo ha hecho un reconocimiento a tantos misioneros “que han salido de su zona de confort, por el amor a Dios y al prójimo sin claisificaciones”, y ha reivindicado tantos misioneros anónimos, “personas que van sin careta mostrando el rostro de Cristo”.
Personas como una mujer que, en un momento difícil de su vida, le habló al él mismo del amor de Dios, con rechazo por su parte. “En un momento dado me dijo: a ti la Virgen María te va a dar un revolcón, y serás un hombre nuevo”. Según ha testimoniado, diez años después se reencontró con esa mujer en el estreno de una película suya sobre la Virgen Maria -“Tierra de Maris”-, y ella le confesó haber rezado el rosario por él todos los días.
Juan Manuel Cotelo ha terminado el pregón animando a rezar ante Nuestra Señora de los Desamparados, patrona de Valencia, por todos los misioneros, para que no se sientan solos. Y ha animado a “no dejarles solos, con la oración y el donativo”, y a preguntarse cada uno si Dios le llama a ser a misionero. “Nadie tiene vocación de espectador, todos tenemos la llamada de ir al mundo entero”, ha concluido.
Pobres en medios, ricas en fe
El arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavente, ha cerrado el acto con unas palabras de agradecimiento a los misioneros, a los que profesa gran cariño y admiración, por la entrega de la vida como el grano de trigo del Evangelio. Y ha animado a colaborar con el Domund, y a aprender de las Iglesias jóvenes “que en su pobreza, son tremendamente ricas en su vida de fe”.
Unos premios misioneros
Continuando con la celebración del Domund, el viernes se entregarán en Madrid los Premios Misioneros, con los que Obras Misionales Pontificias reconoce y agradece el trabajo inmenso de todos los misioneros, miles de hombres y mujeres han entregado su vida por Cristo y hacen posible que el amor de Dios se haga una realidad palpable en todos los lugares del mundo. La ceremonia de entrega tendrá lugar en el auditorio del Banco Sabadell en Madrid (c/ Serrano, 71) a las 09:30.
El Premio "Beata Pauline Jaricot" reconoce a misioneros que hayan destacado especialmente en la misión. Este año este galardón lo recibe la Hna. Julia Aguiar, Franciscana Misionera del Divino Pastor que lleva casi 50 años en Benín.
Por otra parte, el Premio "Beato Paolo Manna" distingue a personas o instituciones que estén dando a conocer la labor de los misioneros desde España. Este año recae en el sacerdote burgalés D. Eloy Bueno de la Fuente, Catedrático de la Facultad de Teología de Burgos, referente académico en el campo de la misionología.
El domingo 19 se celebrará en todo el mundo la Jornada Mundial de las Misiones, conocido en España como Domund. En ese día la Iglesia católica hace un llamamiento a rezar por la tarea evangelizadora de la Iglesia en todos los rincones del mundo y a colaborar con ella. Gracias a lo que Obras Misionales Pontificias recauda en todo el mundo, se puede ayudar que la Iglesia siga adelante con su misión en 1.131 territorios de misión, en nombre del Papa. De hecho, el mismo Leon XIV ha publicado un vídeo en el que anima a todas las parroquias a colaborar con el Domund, y da fe en base a su propia experiencia como misionero de lo importantes que son estas ayudas para las comunidades en Perú y en todo el mundo. El Papa agradece de antemano la colaboración. “Gracias por todo lo que harán para ayudarme a apoyar a los misioneros en todas partes”
6 oct 2025
Misioneros de esperanza entre los pueblos
El Administrador Diocesano, designado como regidor de la diócesis de Astorga en sede vacante, D Francisco Javier Gay Alcain, escribe un mensaje pastoral con motivo de la Jornada Mundial de las Misiones (Domund), destacando el trabajo y las necesidades de nuestros misioneros y agradeciéndoles su labor evangelizadora...
Con la llegada del mes de octubre la Iglesia universal se dispone a celebrar un año más el mes de las Misiones y la Campaña del DOMUND, que este año tendrá lugar el domingo, día 19 de octubre.
Esta Jornada llena siempre de ilusión y esperanza las vidas de nuestras comunidades parroquiales, porque el recordar y revivir los anhelos, las ilusiones y los trabajos de cada uno de nuestros misioneros nos hermana con aquellas gentes, hermanos nuestros, que viven lejos, pero que estos días se hacen cercanos en los testimonios de quienes están a su lado y entre ellos. ¿A quién no le han impresionado alguna vez los relatos realizados por nuestros misioneros en los que narran peripecias humanas y apostólicas que revelan lo mejor de la humanidad y de la vivencia de la fe?
Las vidas de cada uno de nuestros misioneros son, como bien nos decía el Papa Francisco en su mensaje
para esta Jornada, “una respuesta concreta al mandato de Cristo resucitado, que ha enviado a sus
discípulos a evangelizar a todos los pueblos”.
Doscientos veintiún misioneros, dieciséis sacerdotes, doscientos tres religiosos y religiosas y dos laicos, nacidos en nuestra diócesis, son el testimonio vivo de este impulso que el Espíritu Santo suscita en el corazón de los cristianos para que puedan entregar su vida al anuncio del Evangelio en los lugares en los que la presencia de la Iglesia es todavía más reciente o apenas se está iniciando. En el mes de julio realicé el envío de una familia misionera, los padres y sus cinco hijos, que dejándolo todo se ponían en manos de la Iglesia para compartir su fe y anunciar a Cristo en Guinea Ecuatorial. La labor de ellos y de todos los misioneros es verdaderamente fundamental para que nuestra Iglesia diocesana siga respondiendo al mandato del mismo Cristo que se hizo uno de nosotros para salvarnos y nos envío hasta los confines de la tierra para cumplir su misión.
El lema de este año nos recuerda que la labor de nuestros hermanos los convierte en “misioneros de esperanza entre los pueblos”. Si Cristo es la fuente de la esperanza, que sólo puede ser don suyo, los misioneros son constructores de la misma allí donde se encuentran. El Papa León XIV resaltaba la importancia de la labor misionera en su mensaje a las Obras Misionales Pontificias al recordarnos que “nuestro mundo, herido por la guerra, la violencia y la injusticia, necesita escuchar el mensaje evangélico del amor de Dios y experimentar el poder reconciliador de la gracia de Cristo”.
Os invito, pues a vivir con intensidad este mes misionero, a dejar que los testimonios de nuestros hermanos y hermanas calen en nuestro corazón, a colaborar generosamente con nuestra oración, nuestro tiempo y nuestros donativos, a vivir también la misión apostólica aquí en nuestras propias parroquias, pueblos y ciudades.
¡Qué todos nosotros seamos también discípulos misioneros en nuestra propia tierra!
Con mi abrazo fraterno,
Francisco Javier Gay Alcain
Administrador Diocesano
Las vidas de cada uno de nuestros misioneros son, como bien nos decía el Papa Francisco en su mensaje
para esta Jornada, “una respuesta concreta al mandato de Cristo resucitado, que ha enviado a sus
discípulos a evangelizar a todos los pueblos”.
Doscientos veintiún misioneros, dieciséis sacerdotes, doscientos tres religiosos y religiosas y dos laicos, nacidos en nuestra diócesis, son el testimonio vivo de este impulso que el Espíritu Santo suscita en el corazón de los cristianos para que puedan entregar su vida al anuncio del Evangelio en los lugares en los que la presencia de la Iglesia es todavía más reciente o apenas se está iniciando. En el mes de julio realicé el envío de una familia misionera, los padres y sus cinco hijos, que dejándolo todo se ponían en manos de la Iglesia para compartir su fe y anunciar a Cristo en Guinea Ecuatorial. La labor de ellos y de todos los misioneros es verdaderamente fundamental para que nuestra Iglesia diocesana siga respondiendo al mandato del mismo Cristo que se hizo uno de nosotros para salvarnos y nos envío hasta los confines de la tierra para cumplir su misión.
El lema de este año nos recuerda que la labor de nuestros hermanos los convierte en “misioneros de esperanza entre los pueblos”. Si Cristo es la fuente de la esperanza, que sólo puede ser don suyo, los misioneros son constructores de la misma allí donde se encuentran. El Papa León XIV resaltaba la importancia de la labor misionera en su mensaje a las Obras Misionales Pontificias al recordarnos que “nuestro mundo, herido por la guerra, la violencia y la injusticia, necesita escuchar el mensaje evangélico del amor de Dios y experimentar el poder reconciliador de la gracia de Cristo”.
Os invito, pues a vivir con intensidad este mes misionero, a dejar que los testimonios de nuestros hermanos y hermanas calen en nuestro corazón, a colaborar generosamente con nuestra oración, nuestro tiempo y nuestros donativos, a vivir también la misión apostólica aquí en nuestras propias parroquias, pueblos y ciudades.
¡Qué todos nosotros seamos también discípulos misioneros en nuestra propia tierra!
Con mi abrazo fraterno,
Francisco Javier Gay Alcain
Administrador Diocesano
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