OMPRESS-ROMA (7-10-26) El Papa León XIV, a diez días de su celebración, ha querido impulsar la celebración del Domingo Mundial de las Misiones, el Domund, con un vídeo mensaje en el que recuerda el centenario de esta cita anual misionera y cómo la misma impulsó su propia vocación como misionero de la Orden de San Agustín.
Las palabras del Papa:
"Al conmemorar el Domingo Mundial de las Misiones, damos gracias a Dios por los abundantes frutos que ha concedido a la Iglesia desde que mi predecesor, el Papa Pío XI, instituyera esta celebración anual hace 100 años. Él deseaba que esta jornada fomentara, en cada diócesis y parroquia, una comprensión más profunda de la grandeza de la tarea misionera, una oración ferviente por la obra de la evangelización, un estímulo para la vocación misionera y el apoyo a la labor de las Obras Misionales Pontificias.
De hecho, la realización del propósito de Pío XI ha dado frutos en mi propia vida. Al mirar atrás, a los días de mi juventud, puedo ver cómo las oraciones ofrecidas al Señor de la mies ayudaron misteriosamente a preparar mi corazón para escuchar la llamada de Jesús a seguirle como misionero agustino. Además, las oraciones y las aportaciones de los fieles alentaron y sostuvieron mi labor misionera en el Perú, así como la de innumerables personas en todo el mundo. Por esta razón, deseo expresar mi más sincero agradecimiento a todos los que han apoyado el Domingo Mundial de las Misiones a lo largo de los años.
En este año del centenario, el lema ‘Uno en Cristo, Unidos en la Misión’, nos invita a reflexionar sobre la tarea fundamental de nutrir la unidad de la Iglesia en el seguimiento de Cristo, de manera especial con nuestro compromiso y responsabilidad de difundir el mensaje evangélico de salvación a todos los pueblos.
Es a través del Bautismo que cada uno de nosotros se convierte en miembro del Cuerpo de Cristo y tiene un papel único a la hora de contribuir a la obra salvífica de Jesús. Nuestro Señor nos llama a cooperar como una sola familia, con la ayuda del Espíritu Santo, para llevar a todos y en todas partes, a una comunión de fe en Cristo.
Reitero, por tanto, el llamamiento especial que hice en el Mensaje para el Domingo Mundial de las Misiones: ‘Comprometámonos todos a contribuir, cada uno según su vocación y los dones recibidos, a la gran misión evangelizadora, que es siempre obra del amor. Sus oraciones y su apoyo concreto, […] serán de gran ayuda para llevar el Evangelio del amor de Dios a todos, especialmente a los más pobres y necesitados’ (Mensaje para la 100ª Jornada Mundial de las Misiones, 25 de enero de 2026)
Por último, al celebrar este centenario, les agradezco todo lo que harán para continuar con el legado del Domingo Mundial de las Misiones y para apoyar generosamente la misión evangelizadora de la Iglesia en todo el mundo.
Que la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén”.

